Fisioterapeuta · Osteópata

Enseño a entender
y cuidar el cuerpo
desde el nacimiento.

Llevo desde 2009 acompañando a bebés, niños y adultos a través de la práctica clínica especializada en control postural. Actualmente en el Hospital Universitario de Ginebra (HUG).

Ana Muiño con una taza roja y su libro Muñeca de Papel

Mis dos mundos

Mi propósito es hacer que el conocimiento del cuerpo sea accesible para todas las personas, en todas las etapas de la vida.

Sobre mí

Ser madre me cambió también como profesional

Soy Ana, fisioterapeuta y osteópata — pero hay algo que no se ve en un currículum y que lo cambió todo: ser madre.

Como toda maternidad, la mía revolucionó mi vida. Por un lado, me llevó a aplicar todo lo que sabía al desarrollo de mis propios hijos. Por otro, me hizo ponerme en el lugar de otros padres que no tienen mi formación y que, muchas veces, se sienten perdidos — como me sentí yo alguna vez, a pesar de ser fisio.

Esa fue la grieta que me abrió los ojos: si yo, con 16 años de trayectoria clínica, podía sentirme desorientada como madre, ¿qué le pasa a una familia sin ese bagaje?

Ahí nació mi verdadero propósito.

No quiero que un profesional resuelva por las familias — quiero que las familias entiendan y aprendan, para que puedan decidir con su propio criterio. Ser madre no me alejó de mi trabajo: le dio sentido.

Ana con su familia, mirando a un recién nacido
Entender para cuidar.

Mi propósito es hacer que el conocimiento del cuerpo sea accesible para todas las personas, en todas las etapas de la vida — no solo en la consulta, sino en el día a día.

NEWSLETTER semanal

Cada semana, un paso más hacia un cuerpo más capaz.

No hace falta cambiarlo todo de golpe. El cuerpo mejora paso a paso, sumando un 1% con cada pequeño gesto, sin que te des cuenta.

Cada semana te mando dos cosas, cortitas, pensadas para que las puedas compartir con tu familia:

  • Una reflexión que os haga mirar el cuerpo de otra forma, a padres e hijos por igual.
  • Y un solo ejercicio, simple, para practicar juntos en casa esa semana.

Si te convence, te lo quedas — se suma al anterior. Si no, no pasa nada: la semana que viene hay uno nuevo esperándote.

Así, un 1 % cada semana, sin agobios ni promesas imposibles.

Y de vez en cuando, algún apunte sobre mis novelas — porque escribir también es parte de cómo entiendo el cuerpo y la mente.

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